Da monte Sirai, lieve rilievo vicino a Carbonia, si tengono sotto controllo coste e isole sulcitane e valle del Cixerri sino al Campidano. Lo sapevano le civiltà neolitiche e nuragiche, che occuparono per prime l’area, e lo compresero fenici e punici, insediatisi successivamente nella via d’accesso a mare e pianure.
Sull’altura i fenici che pochi decenni prima avevano eretto Sulky nell’isola di Sant’Antioco, integratisi con la comunità nuragica, fondarono una città (750 a.C.), che tra VII e VI secolo visse nella prosperità. Nel 520 a.C. fu occupata dai Cartaginesi, che, dopo un periodo di decadenza, la fortificarono (metà IV secolo) e ricostruirono del tutto (250 a.C.). L’occupazione romana del II secolo non ne intaccò l’interno: nessun’altra colonia fenicio-punica ha testimonianze così integre.
El asentamiento en Monte Sirai se encuentra a pocos kilómetros de Carbonia, en una meseta volcánica que permitía controlar los accesos desde el mar, con las islas circundantes y la meseta hasta los montes.
El lugar, frecuentado desde el neolítico y en la época nurágica, se convirtió alrededor del año 750 a.C. en la sede de un asentamiento fenicio. La cumbre del monte alojaba los barrios de poblaciones y los edificios públicos de los cuales, el más importante era, probablemente, el templo de Astarte y la necrópolis de incineración.
Alrededor del año 520 a.C., la ciudad fue completamente destruida y repoblada por los cartaginenses, con la instalación de una muralla en el centro poblado.
La ciudad de Monte Sirai representa el instrumento fundamental para un mejor conocimiento de la civilización fenicia y púnica, ya que el centro poblado, completo de cada uno de sus componentes, no sufrió ninguna superposición posteriormente.