È l’unico luogo del Mediterraneo dove si conserva un madreporario coloniale, da cui derivano le barriere coralline. All’estremità occidentale della baia di Porto Conte, nel promontorio di Capo Caccia, lo stesso della grotta di Nettuno e di quella sommersa di Nereo, c’è un’altra cavità carsica, la grotta Verde – detta anche ‘dell’Altare’ - con rocce calcaree risalenti a 200 milioni di anni fa. Nelle pareti spuntano stalagmiti e stalattiti alte fino a 12 metri e ricoperte di incrostazioni vegetali. Sul fondo affiora un laghetto d’acqua salmastra che riflette la fioca luminosità, restituendo una suggestiva luce verdeggiante. L’acqua ricopre vari ambienti, un tempo asciutti e ‘vissuti’ dall’uomo preistorico, come testimoniano preziosi graffiti: la grotta fu frequentata dal Neolitico antico (VI millennio a.C.) all’era cristiana come luogo di culto e sito funerario.
Situada en la bahía de Porto Conte, el monte de Capo Caza, en el Municipio de Alghero, tiene una cueva verde abierta a los visitantes, el único lugar donde se conserva una colonia de Cladocora cespitosa, que conforma los arrecifes de coral.
La cueva también se llama "del Altar", está cerrada al público y dispone de una escalera que, entrando por una galería, lleva casi hasta el nivel del mar.
En su interior hay un pequeño lago de agua salobre que refleja poca luz, aportando al lugar un encanto especial. En la parte derecha del estanque hay una piedra caliza en forma losa y varias prehistóricas. Algunas excavaciones submarinas han revelado la presencia de tumbas que datan del antiguo Neolítico.
La zona que rodea la cueva verde se caracteriza por sus fuertes montes de piedra caliza que alcanzan el nivel del mar. La costa y el interior están cubiertos por la mancha mediterránea y pequeños bosques de robles, hogar de muchas especies de animales que crean un entorno natural de enorme riqueza.