Nel cuore del parco del Gennargentu, nella Sardegna più verde e autentica, spiccano i tesori più inaccessibili e selvaggi di Arzana: due gioielli naturalistici che si addentrano nelle viscere terrestri, le gole di Pirincanes e le cascate di Rio ‘e Forru. La possente roccia granitica di colore rosato è stata scavata nel corso dei millenni dalle acque del torrente, che scende dalle falde del monte e percorre una valle che nel tempo ha profondamente segnato. La gola di Pirincanes si trova a circa 700 metri di altezza, sulle pendici del Bruncu Cuxinadorgiu e forma piscine di acqua cristallina a cielo aperto, dette ‘marmitte dei giganti’. Sono contornate da cascate, che spumeggiano e spandono attorno un frastuono naturale. Compiono salti in successione, il più alto di 15 metri. Qui vivono specie autoctone, quasi estinte negli altri torrenti sardi, la trota sarda e il tritone sardo (o euprotto), caratterizzato da un manto mimetico verde e marroncino.
En el corazón del macizo de Gennargentu, en Villanova Strisaili, dos preciosas joyas geológicas se adentran en el interior de uno de los ángulos menos frecuentados y más fascinantes de Cerdeña: las gargantas de Pirincanes y las cascadas de Rio 'e Forru. Situada en las pendientes del Bruncu Cuxinadorgiu, la garganta ha sido excavada a lo largo de los milenios en los granitos rosa de origen paleozoico del Rio 'e Forru que, hoy en día, se desliza hasta el fondo de ésta. Aquí, se han formado piscinas de agua transparente y las llamadas marmitas de los gigantes, una especie de estanques excavados en la roca viva de las tantas cascadas que han bordeado la zona.
Entre estas, la más importante presenta un salto de, aproximadamente, 15 metros. En dichas aguas, todavía es posible encontrar la rara Salmo trutta macrostigma y el Euproctus plathycephalus, peces casi extinguidos en los demás torrentes sardos. Se recomienda realizar la visita a la garganta en los meses más cálidos, ya que en los lluviosos se pueden crear violentas crecidas que hacen aumentar el nivel del agua a más de 3 metros por encima del habitual, haciendo peligrosa la visita.